jueves, 10 de junio de 2010

R. vs V.

Se que lo sabéis, pero las cosas cambian y aquí me veo escribiendo, sintiendo que soy mas viejo con tan solo compararme un año atrás, ¿tan rápido cambian las cosas, o simplemente las reflexiones se suceden?

Era una locura para mi pensar que llegaría hasta donde he llegado, ¿tan fácil era?

Sólo mirando alrededor me doy cuenta como los días se suceden, impasibles ante cualquier necedad humana. Como el viento sopla así nuestras vidas pasan, como el agua se evapora, así vamos intercambiándonos unos por otros. ¿Tan deprisa todo se va transformando?

Me siento a ver pasar a la gente, la luz, las nubes, todo se sucede como una gran maquinaria inalterable. Después de todo, ¿que puede alterar el fluir de las vidas?
Nada lo hace seriamente, solo somos motas de polvo en el espacio, pero nos esforzamos por obviarlo o simplemente por no tenerlo presente.

Pero a ti todo esto te suena a lo mismo, a lo de siempre, a la eterna reflexión sobre el devenir. No te lo niego, pero aunque te suene conocida, para mí cosas como ésta son sangre que me fluye por las venas.

Eso es todo, pero la duda me asalta:

¿Qué me deparará el mañana?


Le espero alzado y con un pie adelantado,
mirando al frente sin temor a la muerte,
pues nunca creí útil estar asustado,
ni tampoco vivir un sueño amordazado.

El silbído del viento me acaricia el rostro,
no alcanzo a saber que me susurra,
mientras el agua de lluvia me deja absorto,
predestina gota a gota lo que quiere que ocurra.

Los cristales de mi casa me devuelven la mirada,
los miro sin esperanza de encontrar nada,
solo por el simple hecho de no meterme en la cama,
y admitir que una vez más, se acabó la jornada.


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1 comentario:

Moonshadow dijo...

Siempre está en tus manos...