mirada al horizonte pregunta eterna susurra,
porque estamos todos sin manual ni guía,
como almas en pena esperando el retorno.
Nos cuesta reconocer que condenados estamos,
vagar confundidos, sin el calor de nuestro amo,
como esclavos sin abrigo, con frio en el rostro,
esperando ver la salida, resurgir desde el fondo,
desde el fondo, donde surgen gritos sin aliento,
del pobre hombre que sufre, de algún niño hambriento,
mientras otros nos limitamos a buscar entretenimientos,
en una vida de esclavos saciados y libres sedientos.
En algun momento esto cambiará,
pues sabemos que no se puede sostener,
los que mantienen el sistema se asustarán,
pediran clemencia que nunca han de merecer.
Cuando ocurra yo estaré allí,
viendo como la memoria les condena,
a un constante devenir del sufrir,
que les atará a una vida de cadenas,
y clamarán por un pronto morir.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Ante el deseo de querer viajar a otro sitio y quemar las naves, para olvidar tanta crueldad en un maraña tejida y poder crear algo mejor basado en la sinceridad.
1 comentario:
Siempre habrá alguien sincero. Lo complicado es descubrir quién es entre la maraña de mentiras que nos rodea.
Publicar un comentario