Se agolpan las ideas, murmuran unas a otras, la curiosidad desborda el aire que respiran. Las sensaciones se agitan inquietas, se dan a conocer ansiosas de demostrar su potencial.
¿A qué darán lugar? -se preguntan las ideas-.
Esperar, una vez más solo queda esperar, a que las caprichosas circunstancias vengas a dejarse balancear.
Y es que de tanto mirarte, ha surgido un agujero en mi pared, al que siempre estoy mirando, porque siempre apunta directamente a lo único que calma mi sed.
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